Hace
algunos días publiqué en mi facebook un llamado urgente a hacer algo con los
niños y jóvenes que estaban metidos en la delincuencia. Los
casi 30 comentarios que llegaron me dejaron boquiabierto. Muchos redujeron el
problema a más mano dura, otros clamaron por un cambio global hacia una
sociedad (Leer más)






En toda una
experiencia se ha transformado mi forzado silencio producto de una operación a
las cuerdas vocales. Primero, ha sido fuerte darme cuenta lo fundamental que es
mi voz en mi trabajo y en mi vocación de servicio. No sólo para hacer discursos
o dar instrucciones. También para acoger, 
Comparto con ustedes una entrevista publicada en El Mercurio el sábado 13 de junio de 2009.



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